Cuando una persona fallece en casa, es normal que los familiares no sepan qué hacer ni a quién deben llamar primero. En esos momentos, además del impacto emocional, pueden surgir muchas dudas: cómo se certifica el fallecimiento, cuándo contactar con una funeraria, qué documentación es necesaria o qué ocurre si la persona tenía un seguro de decesos.
Aunque cada situación puede tener sus particularidades, conocer los pasos principales ayuda a actuar con mayor tranquilidad y evitar gestiones innecesarias.
Qué hacer inmediatamente después de un fallecimiento
Ante un fallecimiento en el domicilio, lo primero es mantener la calma y ponerse en contacto con los profesionales sanitarios correspondientes para que se pueda certificar oficialmente la defunción.
El certificado médico de defunción es el documento que acredita médicamente el fallecimiento y permite continuar con las gestiones posteriores. Cuando el fallecimiento se produce en circunstancias esperadas, el procedimiento será diferente de aquellos casos en los que existen circunstancias inesperadas o que requieren intervención de las autoridades.
Por este motivo, ante cualquier duda sobre las circunstancias del fallecimiento, es importante solicitar asistencia profesional y seguir las indicaciones que correspondan.
El certificado médico de defunción es el primer paso
Una vez acreditado el fallecimiento, será necesario disponer de la documentación médica correspondiente.
Este documento no debe confundirse con el certificado de defunción del Registro Civil. El primero acredita médicamente el fallecimiento, mientras que el certificado expedido por el Registro Civil acredita oficialmente la muerte y la fecha y lugar en que se produjo.
La documentación relacionada con la defunción resulta necesaria para poder avanzar con las siguientes gestiones, incluida la organización del servicio funerario.
Cuándo contactar con una funeraria
Después de atender los primeros trámites, la familia puede ponerse en contacto con una funeraria para organizar el traslado y el servicio funerario.
No es necesario que los familiares conozcan previamente todos los procedimientos. Una empresa funeraria puede orientar sobre la documentación, la organización de la despedida y las diferentes alternativas disponibles.
Si la familia ha decidido optar por una cremación, también puede solicitar información específica sobre el proceso, las posibilidades de ceremonia y las opciones relacionadas con las cenizas.
En una situación como esta, contar con profesionales que expliquen cada paso de forma clara puede evitar que la familia tenga que afrontar sola todas las decisiones.
Qué ocurre si existe un seguro de decesos
Si la persona fallecida tenía un seguro de decesos, es importante comunicar el fallecimiento a la compañía aseguradora y consultar las condiciones de la póliza.
El seguro puede contemplar determinados servicios funerarios y de asistencia. Por ello, conviene revisar qué cobertura tenía contratada la persona fallecida antes de tomar determinadas decisiones.
Si la familia desconoce si existía un seguro de cobertura de fallecimiento, existe además un certificado oficial que permite consultar los contratos de seguros de este tipo. La solicitud de este certificado puede realizarse cuando hayan transcurrido 15 días hábiles desde la fecha del fallecimiento.
Qué documentación conviene tener preparada
Durante las primeras gestiones puede ser útil reunir la documentación personal del fallecido.
Entre ella puede encontrarse:
- DNI u otro documento identificativo.
- Información de la póliza de seguro de decesos, si existe.
- Datos personales necesarios para las gestiones funerarias.
- Documentación médica relacionada con el fallecimiento.
- Cualquier información que pueda facilitar posteriormente los trámites administrativos.
Tener esta documentación localizada ayuda a agilizar las gestiones y evita tener que buscarla mientras se están tomando otras decisiones.
La inscripción de la defunción y el certificado de defunción
La defunción debe quedar inscrita en el Registro Civil. La inscripción constituye el medio por el que se acredita oficialmente el fallecimiento.
Posteriormente, el certificado de defunción puede ser necesario para diferentes trámites administrativos y sucesorios.
Actualmente, el Ministerio de Justicia permite solicitar certificados del Registro Civil a través de diferentes vías, incluida la tramitación electrónica en determinados casos.
La familia no tiene por qué realizar todas estas gestiones inmediatamente. Algunas corresponden a los primeros momentos y otras pueden abordarse posteriormente, cuando la situación esté más organizada.
Después de la despedida todavía quedan trámites
Una vez organizado el funeral o la cremación, comienza una segunda etapa relacionada con cuestiones administrativas y personales.
Entre ellas puede estar comprobar si existe testamento, gestionar asuntos bancarios, pensiones, propiedades, contratos o diferentes obligaciones pendientes.
Para conocer si una persona fallecida había otorgado testamento, se puede solicitar el Certificado de Actos de Última Voluntad. Este trámite no puede solicitarse hasta que hayan transcurrido 15 días hábiles desde el fallecimiento.
Por eso, no es necesario intentar solucionar todos los asuntos durante las primeras horas. Lo más importante inicialmente es atender el fallecimiento, organizar la despedida y conservar correctamente la documentación.



